Oculta entre el relieve árido del desierto de Atacama se encuentra Playa La Virgen, catalogada por muchos como la bahía más hermosa de todo Chile. Su estampa impresiona a primera vista: un anfiteatro natural de rocas oscuras resguarda una franja de arena blanca y fina, bañada por aguas tan cristalinas que cuesta creer que pertenezcan al Pacífico sur. Gracias a su forma de herradura, el viento apenas se siente y el mar permanece calmo, convirtiéndola en una piscina natural en pleno desierto.
Curiosidad: La guardiana de piedra
La playa debe su nombre a una particular formación rocosa ubicada a un costado del camino de acceso. Vista desde un ángulo específico, la silueta esculpida por la erosión del viento simula la figura de la Virgen María velando por los pescadores y viajeros que transitan por la costa atacameña.
Cómo vivirla y llegar
Para visitarla desde Bahía Inglesa o Caldera, se deben recorrer unos 35 kilómetros hacia el sur por la ruta costera pavimentada en dirección a Puerto Viejo, terminando con un breve tramo de ripio en muy buen estado. Como es una playa protegida y con servicios limitados fuera de temporada alta, es imprescindible ir preparado: lleva tu propio cooler con bastante agua, protector solar factor 50+ y tu cámara fotográfica para capturar el contraste entre el desierto y el mar turquesa.




Dejar un comentario
Todos los comentarios se revisan antes de su publicación.
Este sitio está protegido por hCaptcha y se aplican la Política de privacidad de hCaptcha y los Términos del servicio.